lunes, 31 de octubre de 2005

Biciclet...Cok Guzel!!! (Circo bicitransportado en Capadoccia)




Como si el paisaje surrealista de Capadoccia fuera poco.... Esta bien, la erosion del viento y lluvias en los ultimos millones de anios ha formado improbables contornos en la lava solidificada. La mayoria conos, que de lejos hacen que el paisaje parezca helado derritiendose. Aprovechando la suavidad de la sustancia los humanos han cavado sus casas en la roca, los primeros cristianos fundaron aqui monasterios y uno se encuentra con iglesias bizantinas cavadas en la 'tufa' con frescos y todos...
Mientras exploraba la zona vi a la distancia unas clavas volando... Alguien hacia malabares y tambien se escuchaba musica. Trepe hasta las grutas para ver quienes eran.... Y era el 'Bıke Circus'.
Son 9. Cuatro americanos, (el tejano Chanin toca el bandoneon, el de New Orleans el contrabajo, otro la flauta, otro el violin,etc) dos italianos (Piero y Simone, uno parece Mario Bross, lo juro, el que toca el Tablao. El otro esta todo el tiempo dibujando y diciendole 'italiano stupido' a su compatriota), una canadiense de Quebec (Marie Elıse, violinista, gimnasta, voz estilo J.Joplin, la del sello rojo en el pasaporte que no puede entrar en Europa por no se cuantos anios) un aleman (guitarra) y la ultima integrante...
... la ultima integrante cuando subi estaba haciendo la vertical dentro de una de las capillas en ruinas de las que aun se notan los arcos y altares. Me preguntaba de donde seria hasta que se puso a cantar:
'Voy caminando por el aire'... De donde sos? Pueden creer que Rocio era de Ramos Mejia. Lo primero que nos preguntamos despues del prolongado abrazo fue.... 'Che, tenes yerba?'' Ella tambien habia buscado en vano en el bazaar de Estambul, y le habian querido vender una extrania yerba negra que la espanto, y despues una alfombra claro.
El Bıke Circus recorre las rutas con sus, valga la redundancia, bicicletas. Pero son bicicletas especiales. Un metro cıncuenta de altura, dos cuadros soldados verticalmente. En ellas transportan todo, eso cuando un policia turco no los frena para controlar por telefono con su jefe que tal vehiculo puede circular por las carreteras turcas. En los pueblos ejecutan su numero musical que tiene un fuerte tono circense. Y siguen viaje. Un viaje cuya materialidad trasciende a ellos mismos, ya que algunos se encontraron en el camino, mientras que otros partieron. Como sea, son una oda al movimiento.
Rocio de tanto dar vueltas perdio el acento argentino. (Esas cosas de las que el pasaporte no puede dar cuenta). En un momento me pregunta: 'Como se llama lo de adentro del durazno?' 'Carozo!!!' le respondo enojado.... Rocio hace percusion y canta unos flamencos mientras zapatea un chamame. Luego aclara a su publico que es japonesa. Quedamos asi.
Su bici, entre la marania de alforjas y maletines, ostenta dos carteles que tratan problematicas diversas. El primero dice 'Cycling against Oil Wars'.Y todos lo entienden. EL segundo es mas del barrio y dice: 'Somos todos docentes. Ctera.'
Aunque ya me habia conseguido guarida en el pueblo de Goreme donde estabamos, un pueblo construido en gran parte cavado en la roca, decıci mudarme a las cuevas con ellos. No todos los dias uno tiene la oportunidad de ocupar una iglesia bizantina del Sıglo 10... con un fresco y todo. Dentro discuten el siguiente paso.... a algunos se les vence la visa turca, hay que salir y volver a entrar, se habla de hacer dedo hacia Bulgaria. Pero antes deciden ir a Mersin, un pueblo en el sur, en el Mediterraneo, donde el invierno es mas suave (aca ya cayeron los primeros copos). Asi las cosas me acoplo al circo por unos dias, yo tambien voy para el sur.... Un Jesus borroneado atrapado en un fesco desde la puerta mira perplejo la escena y no acota nada.
por la maniana se cocina un almuerzo, con acaso el fogon con fondo mas lindo que jamas haya tenido, acaso despues del de 'Puente del Diablo' cerca de La Poma en prov de Salta luego de Pueblo Tomado 2005. El perro, que se sumo al grupo a partir de Serbia, nos alerta de la presencia del ocasional turista australiano en busca de la foto con los loquitos de colores.
Yo llegue ya a Mersin. Los chicos deberian caer en cualquier momento.... Ya extranio la melodia de su tema emblema: 'Biciclet...Cok Guzel' (en turco: 'bicicleta..muy lindo!)

domingo, 30 de octubre de 2005

Eso de andar ocupando reliquias...






Aca van algunas fotos. Una es la iglesia bizantina donde dormimos (dentro). La foto del interior esta de costado asique tuerzan el pescuezo. Tambien el fogon, y detalles de nuetro exclusivo fresco del siglo X...

viernes, 28 de octubre de 2005

Encuentro rayuelesco en Ankara.

Yo pensaba que los encuentro de este tipo estaban circunscriptos a los arrabales cercanos al Pont des Arts en Paris, a los cuentos de Cortazar, en todo caso al MSN. Caminaba rumbo a la parda de bondi cuando una chica que habia visto sin prestarle mayor importancia me llama tras mis espaldas. Me doy vuelta.... 'Hey! -dice- Vos no estabas en Noruega?'. Vestida para una entrevista de laburo no la habia reconocido. Emel habia estado en el Encuentro Raınbow en Noruega, en Julio. La recordaba perfectamente y tenia intenciones de saludarla en mi paso por Ankara, solo que habia perdido su mail. No hubo necesidad. Vivia a 100 metros del depto de mis amigos... Noruega... por momntos soo recuerdos...parece ırreal. Asi nos transformamos cada uno en testigo del otro, de que eso habia sucedido. Emel luchaba en esos dias para conseguir un laburo que la independıze de sus padres, pero a la vez intentaba conservar su libertad. En pocas palabras, y los asos abundan esta semana en todo el planeta, se esta volviendo bicefala. Tomamos un vino barato en las gradas del estadio del Campus de la Ankara Universıteşı, mirando un partido invisible de baseball, luego entramos al cine a mirar gratis media pelicula americana de tiros y explosiones, y nos despedimos. Al irme me regalo un cacharro (no tenia con que cocinar en Capadocia) que compro en Suecia, aunque Made in Poland. Un objeto con karma. Pronto, mas noticıas sobre la epidemia de acefalia que azota el Rio de la Plata y algunas zonas de Europa.

Diversidad en Ankara.


Aun me sorprende la heterogeneidad de Ankara. Cuando pise el depto de mis primeros anfitriones en la ciudad, Ozan y Alp, tuve la impresion de haber dado con un bizarro centro de escaladores socialistas, a juzgar por la decoracion (paredes para escalar con graffıtıes al estilo: 'El ateismo es una organizacion sin fins de lucro', libros de Bakunin). Tendria que haberme dado cuenta que eran anarquistas. Cada vez que pedia permiso para algo me miraban con cara de lastima.... Esta es tu casa. me aclaro Ozan, en una de las extranias ocasiones en que lo vi. En la casa nadie cocinaba casi nunca. Si en algun momento lo hacian la atmosfera era festiva y excepcional. Pasaban la mayor parte del tiempo en sus computadoras trabajando (eran ıngenieros o algo asi). Cuando el llamado a la plegaria suena Alp pone cara de remedio feo yse va al cuarto del depto mas lejano al exterior.
Despues de dos noches decidi marchar a Capadoccia, pero sobre la marcha (ya estaba yendo a la ruta) decıdi quedarme una noche mas. Entonces contacte a otro miembro de Hospitalıty Club: Turkan, una chica. Quedamos en encontrarnos en la entrada de un shoppıng, y tengo que admitir que me sorprendi y tuve un segundo sin reaccion cuando la chica que pregunto: 'Juan?' llevaba un velo celeste en la cabeza. Como un tonto esperaba a una chica a la europea, acaso porque hasta ahora el resto de las personas que conoci por HC o que hablaban ingles no le daban tanta bola a la religion. Ni que decir que Turkan si. En el modelo de familia tradicional turca la mujer se supone que se queda en casa a cuidar a los ninios, mientras que Turkan se esta graduando en Ciencias Economicas, por lo que la cosa no es tan blanco y negro como parece. Turkan tenia que irse al pueblo de sus padres pero me encomendo a Akın, un amigo que me recibio en su oficina. Akin tambien respetaba el Ramazan, y solo comimos despues de las siete. Aprendi bastante sobre la tradicion del Ramazan con Akın y sus amigos. La vision del mundo de Akın no podia diferir mas de la de Ozan y Alp. Akın creia que Ataturk habia sido un gran hombre que habia unificado su pais, y que el problema kurdo era cosa de los kurdos, o a toda costa un problema politico obra de potencias extranjeras. En la foto, Turkan y Akın.

miércoles, 26 de octubre de 2005

20 al 26 de Octubre de 2005. El mundo islamico: entre la CNN y la realidad.




Mi base para explorar Estambul fue el depto de Selcen, una profesora de ingles recien recibida que comete la paradoja de corregir los examenes de sus alumnos mientras escucha Pink Floyd The Wall, eso cuando no deja que yo o cualquier otro de los extranjeros de paso que pernoctan en sus sofases los corrıjan. Su actitud relajada ante la vida coexiste con una ansiedad indecible por salir al mundo. Con un viejo que cada tanto la llama para saludarla desde Katmandu o İndıa, es entendible que Selcen pase sus dias entre cursos de escalada y documentales.
Una de las visitas obligadas en Estambul fue la inmensa igiesia bizantina Aya Sofia, construida en 527 AD, ya habia oficiado como iglesia por un milenio cuando los otomanos la convirtieron en mezquita al tomar Constantinopla. Dentro, mosaicos bizantinos conviven con versos coranicos, haciendo patente la doble herencia musulmano-cristiana del templo. Su sola presencia es prueba que Estambul siempre fue un puente, un compromiso, entre Oriente y Occidente. Primero fue Constantinopla, heredera de la Roma devastada por el jaque mate de Teodorico (tanto como por su propia soberbia), capital de un imperio que solo conoceria agonias. Luego fue Estambul, compuerta siempre abierta del dique otomano cuya marea alta llegaria hasta las puertas de Viena. Hoy, un ojo mirando a la Union Europea, el sitio mas europeo de Asia, o el mas asiatico de Europa. En todo caso epicentro del kaleidoscopio ente Asia, Europa y Medio Oriente que es Turquia.
Con esos antecedentes no es sorpresa que en 1923, sobre las cenizas del Imperio Otomano, y algunos dicen a pedido de potencias extranjeras, Turquia se haya transformado en una republica democratica y laica, donde las leyes del Coran no son las del Estado (aunque la poblacion mayoritariamente musulmanana las mantenga vivas). Asi uno puede ver a la mezquita y al McDonalds, a estudiantes hip hop y mujeres vestidas de pies a tobillos y enveladas. Las leyes de Ataturk no pudieron impedir sin embargo que toda la vida cotidiana siga teniendo un distintivo tono de bazar. Incluso los minibuses tocan bocina cada 30 metros auspiciando sus servicios a cualquiera que remotamente parezca esperar un colectivo.
En Estambul, con su ritmo de vida secular, la introduccion a Medio Oriente es mas fuerte en su fase estetica. Los minaretes asemejan cohetes a punto de despegar y el llamado a la plegaria que desparrama mistica por los altoparlantes cinco veces por dia. El Bosforo, surcado constantemente por buques de todo tipo parece en constante preambulo a un desembarco. Del otro lado, conectado por dos inmensos puentes y por ferrıs, esta la orilla asiatica de Estambul. Una proximidad ‘veneciana’ se impone al dato geografico que dice que lo que esta en frente es otro continente, un poco auxiliada por la afinidad cromatica (predominan el rosa y un carmin lijado) y por los petroleros jugando la metafora gondola. El diminuto cospel de 1 lıra con que se paga el ferry poco desenmascara el caracter intercontinental de la corta travesia.
Fue en Bursa, antigua capital otomana 100 kms al sur de Estambul, donde senti que realmente habia cruzado una frontera cultural. Alrededor de la inmensa mezquita Ulu Cami, cientos de puestos formaban un bazar callejero. Era de noche, y los musulmanes, que en este sagrado mes de Ramazan guardan ayuno hasta que el sol se pone, formaban cola frente a los puestos de comida. Alli me puse a hablar con un vendedor de coranes llamado Sheref, quien hablaba algo de aleman y pronto me invito a tomar asiento de su lado. Cuando confieso que nunca lei el Coran toma uno de su mesa y me lo regala. Parece no importarle que no puedo leer turco. Dice que me va a proteger. Escribe en la primer pagina su nombre y numero de telefono y, llevandose la mano al pecho, me lo entrega. Cuando un musulman lleva su mano al pecho trago saliba. La coherencia y el compromiso del musulman promedio para con la doctrina que profesa es tal que si tengo que elegir un pais para verme en lios o necesitar urgente ayuda, no lo dudo: cualquier pais musulman. No importa lo que diga la CNN. Poco lograras buscando ayuda en las calles de Berlın o Buenos Aires, donde la poblacion cristiana-hedonista tiene una concepcion totalmente nominal de la fe que dice profesar y donde el propio pellejo es lo unico que importa. Contrariamente, uno tiene la impresion que a los musulmanes ayudar les hace inmensamente felices. Claro que no le dije al porbre Sheref que yo era ateo. No lo hubiera entendido...

La gente que me hospedaba en Bursa son jovenes recıen graduados, amigos de Selcen. El, inegeniero; ella, profesora de ingles. Totalmente ajenos al culto musulman, son tan hospitalarios como cualquiera en este pais, sugiriendo que el sentido de la hospitalidad, al margen de que en su origen haya sido religiosamente motivado, se encuentra presente en todos los grupos de la poblacion.
Al cabo de dos dias en Bursa continue hacia Ankara, la capital desde 1923. Ciudad moderna de 5 millones de habitantes planeada en el estilo de Brasilia o Canberra. Funcional y anonima excepto por la citadela del Pueblo Viejo. Alli, de cada callejuela salian ninios que me perseguian por la laberintica red, entre casas desvencıjadas y restos de una fortaleza. Desde la torre Este varios de ellos se divierten tirando aviones de papel hacia la metropolis. Parece que le envian un mensaje. Me dan una hoja para que haga mi avioncito. Asombrado veo a mis dedos ensamblar, tras 17 anios de pausa, un planeador con una hoja cuadriculada. Como los que haciamos con Albertito y Marcela en la calle Pampa. Aunque han olvidado el angulo exacto de cada pliego los dedos repiten el milagro. Los ninios, que no conocian el disenio, lo ven planear sobre la zona de villas. No sera una habilidad para mencionar en un CV, pero uno no deberia nunca olvidar estas cosas. Todo aquello que suplanta al lenguaje es sabio...
Gasto diario promedio esta semana: USD4.59. Kılometros: aprox 350

miércoles, 19 de octubre de 2005

El otro lado de Estambul.


Detras del encanto sideral de minaretes y mezquitas y bazares, pocos turistas parecen recordar que esta fue durante siglos capital de un imperio opresor, el Otomano. La lista de oprimidos ha variado a lo largo de los siglos: bulgaros, albaneses, griegos, armenios, kurdos, etc. Actualmente el nacionalismo turco sigue avasallando el derecho de libre determinacion de los pueblos: los kurdos son el grupo etnico mas grande del mundo sin una nacion propia. En Estambul tuve la suerte de conocer a Tulay, una chica miembro de Hospitality Club que antes a Sultanahmet me llevo a la inauguracion del Centro Cultural Beksav en el lado asiatico de la ciudad. Alli conoci gente de la 'Plataforma socialista de los Pueblos Oprimidos'. Los chicos me contaron mas o menos cual es la situacion, y como la policia turca da palos y arresta a los lideres de los partidos de izquierda por solo ejercer su derecho de reunion. Mientras la juventud turca de las grandes urbes prosperas como Estambul piensas en las ventajas de la tecnologia GSM y suenia con entrar en la Union Europea porque eso suena 'cool', los pastores en el Sudeste del pais luchan dia a dia por sobrevivir, y los kurdos siguen sın su soberania. Que casualidad: tienen el 8 por ciento de las reservas mundiales de petroleo debajo de sus pies. Los chicos me preguntan por el movimiento social en Argentina en diciembre de 2001, y como eso pudo suceder en un pais donde la izquierda ha sido demonizada por los partidos conservadores y culpada por los ultımos 30 anios de historia. Luego los chicos tratan de ponerme etiquetas, me preguntan si soy leninista y esas cosas. Parecen un poco decepcionados cuando les explico que doy la bienvenida a cualquier intento de huida del presente sistema, desde las comunas hippies y el socialismo hasta los experimentos sociales como Christiania. En el centro cultural presentan el almanaque oficial para el 2006. En cada mes hay una figura ilustre, en su mayoria poetas kurdos y rucos revolcuıonarıos. Sorprenden dos excpecıones: Bertold Brecht y.. Vıctor Jara (cantautor chıleno asesınado por el regımen mılıtar chıleno). El centro de reunıon de la juventud socıalısta es tan sucucho que eso alcanza para defıır su sıtuacıon: el cartelıto junto al portero esta anotado con bırome...
Tulay se fue a la casa de sus padres y me encomendo a su amıga Selcen. Selcen es profesora de ıngles y suenıa con vıajart por tıerra de Estambul a Katmandu. Le suena a ella tan exotıco como a mı tal vıaje. Lo comıco es que ella provıene de una cıudad ıncluıda en ese trayecto, que es Katmandu. Acaso Katmandu es tan heteroclıta en relacıon al reto de Turquıa y de Orıente como Buenos Aıres en relacıon a Machu Pıchu. Kurdıstan y los Valles Calchaquıes. Estambul y Buenos Aıres: pares correlatıvos. Selcen ahora se dedıca a mırar documentales: pretende llegar a fılmarlos. Tambıen se supone que es una profesora de ıngles. Una que pıerde los examenes de sus alumnos, o sı los tıene olvıda corregırlos. El mıercoles a la noche llega una chıca belga de Hospıtalıty Club. Llega al aeropuerto a las 23:45, en el lado asıatıco. Imposıble recorrer los 25 kms hasta el centro a esa hora. Le recomendamos que lleve un buen lıbro.... La esperaremos con chay y aceıtunas....

martes, 18 de octubre de 2005

12 al 18 de Octubre de 2005. Llegar a Estambul: icono del movimiento.




‘La ruta proveera’ soliamos decir con el Conde, mı primer companiero de ruta, para el caso de entradas tan irreverentes como la que me auspicio en Bulgaria: sn moneda local, conocimiento basico del bulgaro o contacto alguno en aquella tierra. Eso no hubiese sido problema si hubiera cruzado el ımpresionante puente sobre el Danubio por la maniana. En cambio,llegue a la ciudad de Russe al atardecer, cuando la lluvia acentuaba el caracter depimente de una ciudad industrial cuyos dirigentes parecen haber situado las fabricas y usinas junto al Danubio contaminado con criterio psicologico.
Mas ala de la ocasional puteada pasajera recorde que era el tipo de situacion que pone a prueba la tesis que subyace a este viaje: estamos programados para comprar y vender, pero tan pronto como uno explica con sınceridad una necesidad la hospitalidad natural de toda cultura sale a superficie como un submarino en el casquete polar. Eso si, aveces hay que darle una ayudita al asunto, y uno debe acometer una lenta hipnosis…

Mi primer idea fue entonces contactar miembros de Hospıtalıty Club uq me pudieran hospedar por una noche. Para ello necesitaba usar internet por 5’ y acceder a un telefono. Un motel 3 estrellas junto a la ruta prometia tener tales facilidades. Habia que comprobar si estaban dispuestos a dejarmelas usar gratuitamente.
Cuando le explıque al encargado y a su ayudente, quienes hablaban algo de aleman, mı sıtuacion, sın mayor tramite consintieron en que utilızara internet y ellos mismos pusieron un telefono en mi mano sin que tuiera tiempo de pedirlo. Marcamos entonces el numero del unico miembro de Hospitality que hacia publico su numero telefonico. Cuano nadie respondio la lamada parecia que no tenia mas cartas que poner sobre la mesa. El encargao vio en la sıtuacion una potencial venta y sugirio que me alojara en el hotel y que iguiera viaje por la maniana, intentando tranquilizarme con una tarifa de diez euros. No conocia mi codo.
Trabaje en la recepcion de un centrico hotel marplatense durante 7 temporadas, por lo que sabiendo lo poco que pueden hacer los empleados contra las estrictas politicas ‘de la casa’ (a los duenios de hotel les gusta darle al asunto connotacion de familia, acaso para que, transfiriendo nuestros complejos edipicos, jamas pidamos un aumento) no tenia mas esperanza. Entonces la historia tomo un giro ınesperado. El empleado venia hojeando las notas de La Capital, que habian sido convenıentemente acercadas a su vista mediante imperceptibles tecnicas orientales, y asombrado sel as paso a su jefe. ‘Ah, sos periodista?’ Dadas las circunstancias respondi que si…. El numero 201 brillaba en la placa dorada del llavero del hotel. En su par marplatense la 201 es un sucucho del que hasta los turistas riojanos huyem con inicio de asfixia, siendo deber de Victor, nuestro querido conserje matutino, el empujarlos de nuevo hacia arriba con modales de SS. Por suerte, la 201 del hotel de Russe era distinta, con ambiente climatızado y frıgobar.
Al otro dia esaba en la ruta temprano con intenciones de cruzar Bulgaria de un tiron rumbo a Estambul. Cuando uno carece de mapa se dedica a la ‘letreromancia’, pero eso no es una opcion en un pais que usa el alfabeto Cirilico. (El monje San Cirilo jamas sospecho la incomunicacion que su alfabeto suscitaria) Despues de avanzar trabadamente toda la maniana cubriendo solo 50 kms me detuve perplejo frente a un taller al costado de la ruta: un camion turco estaba cambiando neumaticos. Era como un gato con las garras apuntando hacia Estabul. Lo abordo con todo mi conocimiento de turco: ‘Yo Argentina, voy a Turquia’. ‘Turista?’ pregunta Ibrahim, el camionero. ‘Sı.’
Viajar hacia Estambul es algo que trasciende el hecho objetivo de alcanzar dicha ciudad: es un icono del movimiento. El Volvo amarillo atraveso todo el vale de Tracia y a la noche estabamos negociando la frontera, donde por mutua conveniencia cruzamos separadamente. Con un pasaporte en cada bolsillo camıne hacia los controles. El guardia bulgaro recibio mı pasaporte europeo, el que sello sin mayor tramıte junto al sello de entrada en Bulgaria, solo un dia antes. Turquia no solicita visa a ciudadanos argentinos, por lo que haciendo uso de la evocacion selectiva de bisabuelos saque el azul. El guarda del lado turco busco en vano el sello de salıda bulgaro, y cuando le explique que estaba en el pasaporte italiano tuvo un rapto de paranoia y penso que uno de los dos pasaportes debia ser, de hecho, falso. Despues de observarlos detenidamente paso a intentar reconstruir mi itinerario con los dos pasaportes, algo asi como jugar ajedrez con la Deep Blue. Pronto se rindio, di mis primeros pasos en Turquia, y volvi a saltar al Volvo. Esa noche dormi en el camion, y a la maniana tome el autobus hacia el centro de la ciudad.
Estambul es la reencarnacion actual de Bizancio y Constantinopla. Debemos a la toma de Constantinopla el hecho de que los espanioles se enteraran de las Amerıcas, buscando otro atajo hacia el oregano. Estambul, con 12 mıllones de habitantes, puede darse el lujo de tener lineas urbanas de autobuses que son de hecho ıntercontinentales: media ciudad esta en Asia, la otra mitad en Europa. Toda era nuevo para mi esa maniana: los espıgados minaretes, las mezquitas, las mujeres de rostro cubierto que parecen empleadas del tren fantasma, los bazares y el vendedor que, al intentar venderme una alfombra, efectua sin querer un rito iniciatico: Bienvenido a Medio Oriente.

viernes, 14 de octubre de 2005

QUIEN VIAJA HACIA PAISES QUE NO EXISTEN TERMINA ASILADO JUNTO A UN GATO EN ODESSA





Un título tan raro como fue este tramo del viaje. Hubo un único motivo para haber cruzado Rumania de sur a norte y Ucrania de norte a sur hasta Odessa: ingresar a la República de TransNistria, un engendro de cotillón con fachada de paraíso socialista y bajo fondo de trafico de armas que se encuentra dentro de Moldova. El plan: tomar un tren hasta cerca de la frontera, cambiar a una ruta menor que cruce a Moldova y rezar para que los guardas sean parte de la farsa y no tentáculos del poder central moldavo. El hombre que hablaba inglés de turno, y que me acompanió hasta la estación de tren, era un miembro de los servicios de inteligencia que pronto declaró su admiración por Verónica Castro. Yo pensaba que el fanatismo por la farándula televisiva latinoamericana se limitaba a Rumania: en cambio encontré un poster de Rebelde Way en venta en un puesto ambulante de Odessa.


Me baje del tren en Rozdilna, donde un Lada conducido por un hombre enorme que hubiera precisado un Audi fue presa fácil cuando la barrera del tren detuvo el tráfico por un instante. En la frontera la fila de vehículos medía varios centros de metros. Autos con misteriosas patentes de Moldova regresaban a su país, algunos cargados con bolsas de cereales, una bizarra cruza entre una situación del siglo XXI y una medieval. En la frontera me hicieron pasar a una oficina dónde dos guardas empezaron a interrogarme. El parche en su uniforme indicaba que en efecto eran Moldavos “oficiales”: estaba perdido. Miraron el pasasporte, me preguntaron dónde estaba mi visa moldava, y me mandaron de regreso a Ucrania, para gran diversión de los guardas ucranianos que me habían sellado mi salida de ese país 20 minutos antes.


Así las cosas estaba otra vez en Odessa alrededor de las 9 pm. Esta vez sin un techo, como en Vilnius, me acerqué a unos músicos callejeros, y conocí a Dimas, un ruso de Ekaterinburgo. “Eso es en el medio de Siberia” – me explicó con cierto orgullo. Y es verdad, al cristiano Mogolia le queda más cerca que París. Por eso mismo nunca se preocupó por recorrer el exótico Oriente: acaso porque eso es casa. Músico percusionista, y autostopista compulsivo, no tenía destino. En vano le pregunté hacia dónde seguían sus pasos. No sabía. No quería saber. Sólo tocaba los timbales. Conocía el mate y cuando cebé unos amargos dijo: “Uau… una calabaza original!”. En eso llegó su amiga, la duenia del depto, con un gatito que había rescatado de la calle. Nada mal, empezar el día recorriendo boulevares cuasi parisinos con un miembro del servicio de inteligencia para terminar por la noche compartiendo asilo con un gato.

Era hora entonces de regresar a Rumania para luego seguir a Estambul. El tiempo apremiaba, con la visa de Siria venciendose el 17/11. El cruce cercano más evidente era hacia la ciudad rumana de Galati, desde Reni en Ucrania. En el camino pasé por Izmail, una ciudad junto Danubio dónde una docena de jubilados con banderas comunistas y altavoces se reunen bajo la estatua de Lenin basicamente a llorar su utopía. Caminé 10 kms hasta la frontera rumana. El guardia ucraniano me pregunta adonde voy. A Rumania, respondo. Entonces sucedió algo increíble. El guarda ucraniano me pidió mi visa moldava. Pero no voy a Moldova, le expliqué. El hombre rió, tomó mi mapa y posó su dedo sobre tres lineas que confluían. Tenía razon: era una triple frontera, y la ruta atraviesa un kilometro de Moldova. Un kilómetro. Así las cosas mis opciones era abordar un barco que salía desde Reni hacia Bulgaria, por 50 dólares, o bordear por Segunda vez Moldova y entrar a Rumania en la frontera norte. Eran 800 kms. Saludé al guardia y empecé a caminar en sentido contrario, por el paisaje más aburrido que ví en mi vida. La zona del delta del Danubio es Parque Nacional de la Monotonía, es alli donde triunfan las dos dimensiones. Tenía la sensación que en cualquier momento llegaría a Pehuajo. Para tanto. Las naciones con problemas de presupuesto no deberían desguazar sus portaviones, deberían donarlos a Ucrania. A Moldova. A Ucrovia. Juguemos con su nombre a ver si se ofende y se pone colorada (y entonces el paisaje cambia).

Para alcanzar el norte de Ucrania decidí tomar otro tren, comprar el boleto me tomó media hora. La mujer de la boletería parece enojarse porque no hablo ruso, y me pide mi pasaporte con la delicadeza de una carcelera. El tren me deja en la ciudad de Vinnitza, donde luego de pasar una noche en casa de Vitaly, miembro de Hospitality Club, seguí a dedo, cubriendo 320 kms en el primer día. Los playeros de la estación de servicio de Cernivitsi, a 40 kms de Rumania, se agarran la cabeza cuando digo que vengo de Argentina, y aunque inicialmente me miran como si fuera una llama o un polígono irregular, terminan invitándome la cena. Se involucran al punto de ponerse a hacerle dedo a los camiones con patente rumana o búlgara. Por la noche me alojan en un cuarto para empleados. De la pared cuelgan overoles rojos y amarillos. Una cama plegable es mi lecho en esa fría noche.

El día siguiente encontré temprano un camión con destino a Bucarest, la capital rumana. El camionero se llamaba Florian y conducía con dificultad debido a la coincidencia de la parábola volante con la parábola buzarda. Aun así ilustró, golpeando el volante con sus punios, el ritmo de marcha con que las tropas de Vlad Tepes intimidaban al invasor turco.
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Así llegué a la capital rumana, una vez la perla del Expreso de Oriente, ahora testimonio de la megalomanía de Ceausescu, quien en su afán de crear una capital socialista acorde a sus suenios demolió medio centro histórico doz docenas de iglesias y monasterios incluídos para construir la Casa del Pueblo, el segundo edificio más grande del mundo. En Bucarest me esperaban Petre y Mihai, miembros de HC. Luego de dos noches salí corriendo rumbo a Estambul…

Novedades de esta semana: mi reloj dejó de funcionar misteriosamente. Para reemplazarlo compré un reloj ucraniano de 1 dolar en el que todas las cifras titilan. Siempre. Aunque uno las ajuste. Turquía no cobra visa a ciudadanos argentinos, por lo que “el azul” se va a vengar su rol de morador de bolsillo. Con pasaporte italiano, en cambo, debería pagar 15 euros.

miércoles, 5 de octubre de 2005

RUMBO AL PAÍS QUE NO EXISTE...



Eduard combina la estética de un noble de los Cárpatos con un acento para el inglés digno de Bart Simpson. Desde la última vez que habíamos conversado, en el fogón del Encuentro Rainbow en Noruega, habían pasado ya dos meses. El ahora jugaba de local en Sinaia, su localidad en los Alpes Transilvanos, apodada por el primer rey de Rumania, Carol I, como “la perla de los Cárpatos”. El primer rey de Rumania fue un alemán, de la casa Hohenzollern, y a juzgar por la manera en que decoró su castillo jamás sintió conexión alguna con el mundo que lo rodeaba (Rumania). Por el contrario, el castillo en en sí es un tributo a un mundo negativo, a lo que Rumania no es. Salas enteras replican otras salas existentes en lejanas moradas reales del Viejo Mundo, desde la Alhambra hasta un palacio florentino o veneciano. Y Eduard quiere tanto a su país como Carol I: seguido se le escapa cuánto lo odia. El entusiasmo de Eduard por cualquier cosa ligeramente alternativa sólo se compara con su entusiasmo por los grandes negocios que puedan ayudarlo a financiar sus viajes. Así uno puede observarlo covencer por teléfono a un hipotético socio canadiense de fundar una empresa para vender purificadores de aire en Bucarest con ganancias netas de un millón de dólares. Luego cuelga el tubo y conversa conmigo sobre como llegar a Bucarest con tres euros.

Tiraspol es la capital de un país que no existe: la Rpública de Trans Nistria. En Sinaia comencé mis averiguaciones para intentar llegar al territorio. En 1990, al mismo tiempo que Moldova se separaba de Rumania, Trans Nistria declaraba su independencia (jamás reconocida) de Moldova, y negándose a sumarse al efecto dominó reformista que sacudía Europa, se declaró expresamente comunista, convirtiéndose acaso en el último bastión del comunismo soviético en Europa, con apoyo logístico del 14to Ejército Ruso, un contingente con armamento no convencional incluido (se dice) que Moscú nunca retiró, acaso por no tener a dónde enviar a toda esa gente. Los vientos de cambio de la canción del Scorpions se quedaron del otro lado de los Cárpatos parece.

Llegar a un país que no existe es por definición difícil. A eso sumémosle las burocracias. Oficialmente dentro del territorio de Moldova, la visa de este país es requisito para llegar a TransNistria. Al ser un tramite complicado decidí intentar llegar a Tiraspol desde Ucrania, por una zona donde presumiblemente el gobierno central moldavo no tiene ejercicio real de poder ni aduanas. Para ello tuve que bordear Moldova y llegar a la ciudad de Odessa, en el Mar Negro, en Ucrania.

El viaje fue largo, y en él se destaca la ayuda recibida por gente relacionada con las estaciones de servicio. Si los mochileros tuvieran un panteon de dioses, ni decir que los playeros tendrían su lugar reservado. Cuand la noche me hubo aislado en Bacau, fue el playero de la estación de servicio local quien me consiguió transporte hasta Suceava, unos 50 kms antes de la frontera norte con Ucrania. Nada lo obligaba, antes de que el auto partiera, a obsequiarme una botella de agua mineral para el viaje. El conductor se llamana Robert, tenía una pequenia empresa de publicidad y gozaba de un buen pasar. Cuando llegamos a Suceava alrededor de la medianoche se pudo permitir el lujo de pagarme un cuarto de hotel en la ciudad. Cuando tenía 20 anios Robert soniaba con un mundo sin dinero, donde en base a la confianza todos simplemente tomarían sin abusar su parte. Considera que mi viaje apunta a algo parecido y que me está ayudando a cumplir su suenio.

En Suceva me detuve medio día, pasando la noche siguiente con una familia tan humilde que me costó aceptar sus alimentos. Cuando les pregunté sobre dónde armar la carpa me hicieron senias de pasar al pequenio hogar, y en dos minutos había un plato de sopa delante mío. Hay tres ninios en la casa. La nena más grande tiene 11, es charlatana, y me cuenta la historia de toda su familia sin darse cuenta que entiendo menos de la mitad de lo que dice. En el mismo comedor había dos colchones, uno de los cuales me fue adjudicado. En estas situaciones de aceptación incondicional previa a toda comunicación se pone de manifiesto el comun denominador de pertenecer a la misma especie. Solo durante la cena me preguntaron de dónde era y que hacía allí. En Alemania o Noruega la hospitalidad normalmente es precedida por una mutua presentación en donde las partes se tantean, y dónde ciertas credenciales, como ser estudiante, o escritor juegan un rol. En la pequenia aldea de Darmanesti me sentí, en cambio, un ser vivo más. Yo no tenía techo ni comida, ellos sí y decidieron compartirlos, punto.

En un tren (pecado cometido por cuestiones temporales) cargado de babushkas y de soldados llegué a Odessa, en la costa del Mar Negro. Pasar de un país con lengua latina como Rumania, a otro que usa el alfabeto cirílico como Ucrania es, digamos, un cambio. La ciudad es una mezcla de finísima arquitectura francesa encargada por la zarina Katerina y sobredimensionados palacios de gobierno de la era soviética. Testimonios de esta última era abundan: los murales que elogian el heroismo de los soldados de Octubre jamás fueron removidos del Correo Central. Y un jet de combate MIG 25 adorna una parada de colectivo…